Prevención y causas
Prevención y causas de la adicción a las
redes sociales
Introducción
Hoy en
día, las redes sociales se han vuelto imprescindibles en nuestras vidas. Con
ellas no solo podemos mantener la comunicación con personas que conocemos, sino
que, igualmente, podemos hacer nuevos amigos/as, ver las últimas tendencias,
buscar información, promocionar nuestro negocio, etc. Pero las redes sociales
implican también una respuesta rápida y proporcionan una recompensa inmediata,
la cual puede conllevar a una adicción a estas recompensas que podría derivar en
un aislamiento social provocado por pasar largas horas delante de la pantalla y
dejar de lado las actividades cotidianas saludables como hacer deporte,
estudiar o salir a tomar algo con amigos.
Por
este motivo, en este post vamos a tratar las causas de esta adicción, además de
cómo prevenirla antes de que suceda, mientras sucede y una vez la hayamos
superado.
1.
Causas
Existen
personas que son más vulnerables a las adicciones que otras, los factores de
riesgo que pueden originar esta vulnerabilidad pueden ser algunas características
de su personalidad, como una excesiva timidez, el rechazo a su cuerpo, una baja
autoestima o no saber afrontar adecuadamente las dificultades diarias. También,
puede deberse a una inestabilidad emocional, donde la predisposición psicológica
a las adicciones aumenta cuando la persona es impulsiva, no tolera
adecuadamente los estímulos displacenteros (psíquicos y/o físicos) y busca desesperadamente
emociones fuertes.
Asimismo,
los problemas como el TDAH, la falta de habilidades sociales, la depresión, la
fobia social, la insatisfacción con su vida o una carencia emocional, hacen que
aumente el riesgo de quedarse enganchado a las redes sociales, las cuales le
proporcionan un estímulo placentero como son las recompensas inmediatas.
En definitiva,
el objetivo es crear estrategias de prevención para no padecer problemas
futuros.
A continuación,
se exponen estrategias de cómo prevenir antes, durante y después de la
adicción.
2.1. Antes
En
general, la sociedad y en especial los jóvenes tienen que aprender a utilizar de
manera razonable las nuevas tecnologías que se abren paso cada año.
Los
adolescentes están considerados un grupo de riesgo, ya que, buscan sensaciones
nuevas, además de ser los que más horas pasan conectados a internet. Por esta razón, son el colectivo de mayor
riesgo a padecer este tipo de adicciones, donde los padres juegan un papel
crucial a la hora de prevenir y para eso tienen que establecer una serie de
pautas como pueden ser:
-
Limitar el tiempo de conexión en las redes (no
más de 2 horas al día, excepto el fin de semana que se permitirá un poco más).
-
Establecer una franja horaria en la que se
pueden conectar.
-
Ubicar el ordenar en una zona común de la casa,
como por ejemplo el salón.
-
Fomentar la comunicación en familia.
-
Estimular aficiones culturales gratificantes
como el cine o la lectura.
-
Potenciar el deporte y las actividades grupales.
Asimismo,
existen multitud de aplicaciones para smartphone que limitan y regulan el uso
del móvil, durante un periodo de tiempo, con esto se puede asegurar el cumplimento
de los periodos de uso pactados.
2.2. Durante
El
primer paso para tratar una adicción es admitir que se tiene un problema y para
llegar a esa conclusión, hay que verse reflejado y reconocer los principales
síntomas:
-
Dar más prioridad a las redes sociales que a
las actividades cotidianas o de ocio.
-
Ansiedad cuando no puede acceder a las redes
sociales.
-
Tener la impresión de que se “pierde algo” si
no revisa constantemente el smartphone o las redes sociales.
-
Frustración si se queda sin conexión de datos o
sin batería en el smartphone.
-
Sensación de depresión si los demás no han
interactuado en tus publicaciones.
-
Necesidad de compartir su vida por las redes.
-
Que revisar las redes sociales sea lo primero
que se haga al levantarse y lo último al acostarse.
Para
consultar ampliamente otros síntomas puede ir al post Síntomas y consecuencias
pinchando aquí.
En el
caso de otras adicciones como por ejemplo a las drogas, el fin terapéutico es
la abstinencia total. En cambio, en el caso de la adicción a las redes
sociales, puesto que se trata de conductas descontroladas, pero necesarias en
el día a día, no se puede cortar para siempre la relación con la tecnología. El
objetivo para tratar esta adicción debe enfocarse en el reaprendizaje a la hora
de controlar esa conducta.
El
primer paso es adquirir un control sobre el estímulo, esto se conseguirá alejando
totalmente a la persona del foco de su adicción. De este modo, la persona
adicta tiene que estar varias semanas sin utilizar nada relacionado con las
redes sociales, hasta constatar que no siente la necesidad imperiosa de
conectarse y haya adquirido rutinas saludables en su día a día.
El objetivo
del segundo paso es conseguir una exposición controlada al estímulo adictivo. Al
principio bajo supervisión de otra persona, puede volver a entrar en las redes
sociales por un breve periodo de tiempo al día (1,5 horas) y realizar tareas
previamente fijadas, como por ejemplo conectarse al Facebook solo una vez al
día o visitar unas páginas web previamente establecidas.
2.3. Después
Una
vez reentrenado el control sobre la conducta, hay que prevenir las recaídas. Lo
que conlleva poder identificar las posibles situaciones de riesgo y aprender respuestas
con las que afrontar o modificar estas situaciones.
Bibliografía:
Echeburúa, E., & De Corral, P. (2010). Adicción a las nuevas
tecnologías y a las redes sociales en jóvenes: un nuevo reto. Adicciones,
22(2), 91-96. Recuperado de http://m.adicciones.es/index.php/adicciones/article/view/196



Comentarios
Publicar un comentario